Pionero de la Agroindustria en el Valle del Santa y Patriota a carta cabal.
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| Don Dionisio Derteano Echenique. |
Para empezar a escribir estas líneas en homenaje a este probo personaje del siglo XIX, iniciaré mencionando algunos de sus datos biográficos; Acaudalado Agricultor, Empresario y Político, hijo de Domingo Derteano y de Manuela Echenique, nació el 9 de Febrero de 1826 en Chimbote. Fue Senador de la República (1860-64) por Ancash y tuvo inversiones en la Banca y el salitre. Durante la Guerra del Pacífico participó en la defensa de Lima y a la derrota fue enviado a Chile como prisionero. Su hacienda azucarera “El Puente” y su moderno ingenio “Palo Seco”, fueron arrasados durante la guerra por no pagar un cupo exigido por las tropas chilenas al mando de Patricio Lynch.
Notable peruano del siglo XIX, Banquero por excelencia. Hizo buenos convenios con importantes Financistas e Inversionistas extranjeros. Así, invirtió con la famosa Casa Dreyfus y, el 10 de Setiembre de 1872, fundó en nuestro Perú el Banco Nacional del Perú, del cual él vendría a ser su Primer Presidente de Directorio, acompañado en la Vicepresidencia por Guillermo Schell y, en otros cargos, los Señores José Domingo Cantuarias y Juan Clímaco Basombrío.

Fue por aquellos años que empezó a adquirir terrenos agrícolas en el fértil Valle del Santa, conformando la extensa hacienda llamada “El Puente”, cuya extensión la componían 4000 fanegadas (40,000 Has aproximadamente), las mismas que fueron destinadas a la producción agroindustrial, como la siembra de caña de azúcar en un área de 600 fanegadas (6,000 Has Aproximadamente), producto de gran demanda en el mercado europeo. Para poder producir azúcar, y a base de préstamos de la Banca mundial, mandó construir un modernísimo ingenio, “Palo Seco”. Contaba con un molino de procesar arroz, destilería, otras instalaciones majestuosas, toda la hacienda estaba cruzada por 26 millas del ferrocarril.
Para tener una idea del maravilloso proyecto que forjó Derteano en Santa, describo con sus propias palabras los elementos con los que contaba su propiedad agrícola:
El alambique producía por hora 180 galones de alcohol de 40º por hora y en la fábrica se elaboraban de ochocientos a mil quintales de azúcar por día, toda la fábrica se alumbraba por alcohol y las máquinas y arados trabajaban a vapor, un magnífico ingenio de pilar arroz, instalaciones para despepitar y procesar algodón, moderno y bien equipado hospital, botica, talleres de todo género, bomba para incendios (bomberos), almacenes, casas para Empleados, casas para Obreros, gran acopio de mercaderías, herramientas, material rodante, fina ganadería, y muchos otros valores. La fábrica y los ingenios daban trabajo directo a más de 1500 personas. (1)
Para complementar la descripción acerca de las propiedades de Derteano, mencionaré que encontramos un párrafo referente a “Palo Seco” en el diario de un cirujano del ejército chileno publicado en el diario El Ferrocarril de Santiago: (2).
“La Hacienda de Palo Seco es muy extensa y rica. Posee grandes potreros de caña de azúcar, alfalfares, arroz, etc. Y una gran cantidad de animales vacunos y caballares, algunos de ellos de pura sangre. Los cuerpos de edificios son magníficos y el del frente, de más de una cuadra de extensión y de cinco pisos, está ocupado por la maquinaria de elaboración de azúcar, que es una de las mejores de Sudamérica, toda de rico acero y cobre; elabora quinientos quintales diarios de azúcar y su valor se calcula en 3’000,000 de pesos. El edificio de las máquinas posee cuatro torreones de defensa y una torre central con un reloj de cuatro esferas. Encima del reloj existía la siguiente inscripción: ‘Hacienda El Puente propiedad del señor don Dionisio Derteano. Se colocó la primera piedra de esta obra el 5 de Agosto de 1874 y se inauguró el 9 de Febrero de 1876. Hizo los planos y dirigió sus ejecución el Señor Don James P. Cahill, Ingeniero y Arquitecto, y su superintendencia estuvo a cargo del Señor Don Enrique Pincel’. Las casas son cómodas, lujosas y, como todos los otros edificios, de arquitectura moderna. El cuerpo de edificios, de arquitectura de la derecha, está ocupado por las máquinas de destilación, una cárcel para los chinos, las bodegas y el gasómetro”.
Todo este emporio agroindustrial enclavado en el fértil Valle del Santa, se logró con los aportes económicos de Don Dionisio Derteano (invertiría toda su fortuna) y los capitales extranjeros de la Casa Francesa Dreyfus y de la casa Inglesa Graham Rowe y C, es pués en la historia del Perú, uno de los primeros actos en los cuales el inversionista privado, busca capitales extranjeros para ejecutar, lo que llamamos hoy día un Mega Proyecto.

Con el crecimiento económico de “Palo Seco” fomentado por la actividad industrial, Santa quedaría postergada tan igual que el Puerto Santa, puesto que los embarques ya se venían efectuando por el nuevo puerto de Chimbote, en aquella época dos eran las Ciudades con gran movimiento comercial, “Palo Seco” y Nepeña, tal sería la importancia de la Hacienda que Derteano había acuñado sus propias monedas. Fueron años –muy cortos- pero que otorgaron a Santa el prestigio de tener asentada en sus tierras una enorme hacienda y el más moderno ingenio productor de azúcar de toda América.
Todo transcurría bien, incluso el inicio y desarrollo de la Guerra del Pacífico no afectaba en lo más absoluto, pués se desarrollaba en escenarios muy alejados a la hacienda, hasta la llegada al Puerto de Chimbote, la mañana 10 de Septiembre del sanguinario Capitán de Navío chileno Patricio Lynch pondría fin al sueño que le costó largos y sacrificados años. Impotente, sin poder hacer nada por evitarlo, presenció la voladura y destrucción de su moderno ingenio y el incendio de sus extensos campos de caña de azúcar. La dinamita, el fuego y la rapiña de chilenos y chinos coolíes, acabaron con todo.
Lynch impuso un cupo de 100,000 pesos en plata a ser pagados en efectivo o en especies a ser pagados por Derteano, caso contrario destruirían toda la propiedad; Derteano realizaría –en ese corto tiempo- múltiples gestiones para evitar la tragedia que se cernía sobre sus propiedades, no bien iniciadas estas, el día 11 de Septiembre, la Casa Graham Rowe y C, una de sus acreedora, se comprometió a pagar dicho cupo con cargo a su oficina ubicada en Valparaíso y con el compromiso de enviar a un Representante desde Europa para tratar este tema con el invasor chileno, sin embargo el mismo día, el Gobierno de ese entonces emitiría un Decreto Supremo prohibiendo que se realice tal pago al invasor chileno bajo pena de ser tratados como Traidores a la Patria.

La suerte para Dionisio Derteano, estaba perdida, al no poder pagar el cupo, solamente le quedo ver destruida tan hermosa joya agro industrial, la inversión de toda su fortuna labrada durante largos años de su vida y el producto de otros capitales foráneos comprometidos e hipotecados a cuenta de sus terrenos, la desgracia le había llegado a última hora con un Decreto otorgado por un Gobierno que tampoco se dio el trabajo de proteger su propiedad con las armas de la nación.
Sin embargo, Derteano se comportó a la altura de un verdadero patriota al formar parte del ejército que un año después de la afrenta recibida por el invasor; los enfrentaría en la memorable Batalla de Miraflores, y junto a sus hijos entregaría sus esfuerzos y sangre ante el invasor chileno. Dionisio Derteano estuvo en la Batalla de Miraflores y fue Coronel provisional a cargo de la Primera División, situada en los reductos 1, 2, 3, y 5.
Él distribuyó a sus batallones de la siguiente manera: El batallón numero 2, del Coronel provisional Lecca, se posicionó en el reducto número 1; es decir, junto al mar, apoyado por la batería “Alfonso Ugarte”; el batallón número 4, por el Capitán provisional Ribeyro, estuvo en el reducto número 2, junto a la línea del ferrocarril; el batallón número 6, por el Coronel provisional Narciso de la Colina, situado en el reducto número 3; y el batallón número 8, de Riveira, situado en el reducto número 5. Dionisio Derteano, como Cáceres y otros héroes peruanos, sufrió la fuerza del enemigo que atacó los reductos a su cargo, destacando en la batalla la guarnición de marina, la guardia chalaca y el Batallón “Jauja”, entre otros.

Derteano no murió en la batalla ya que estaba a cargo de la primera división del ala derecha, pero dejó un legado de heroísmo en defensa de la patria, pisoteada en esos momentos por el invasor chileno. Además constituye para los peruanos un primer referente de inversionista agro industrial, al Estado le corresponde reconocer su gran error, el de dejar desamparado a merced del invasor chileno a quien invirtió fortuna para el desarrollo.
A los Santeños nos queda la gran tarea de reivindicar su nombre, en homenaje a un hombre que, en un momento de la rica historia de este pueblo; a partir de su ingenio “Palo Seco” – actual Tambo Real Histórico- y su hacienda “El Puente”, contribuyó al desarrollo del majestuoso Valle del Santa, Valle de Oro.
El Gran Dionisio Derteano Echenique, fallecería en Lima, el 8 de Setiembre de 1888.
(1). Memoria Sobre la Destrucción de la hacienda El Puente. Dionisio Derteano.13 septiembre de 1881.
(2). RUBEN VARGAS UGARTE. Historia General de la Guerra del Pacífico. Historia General de la Guerra del Pacífico. REBAZA CUSTODIO EFRAÍN.
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